Limitarse a enseñar combinaciones de movimientos complejos, inducir a la competición o técnicas de dificilísima ejecución, está muy bien, tiene mucho mérito, es gratificante, ES LO QUE SE HA HECHO SIEMPRE. Pero si todo ello se impregna de emociones, pensamientos y sentimientos, entonces las enseñanzas de las técnicas deportivas entran en una nueva dimensión que denominamos: ENTRENAMIENTO CONSCIENTE. Estas son las claves que debe GENERAR el profesor que tenga la responsabilidad de educar a jóvenes y no tan jóvenes alumnos.

Describo a continuación, como resumen, siete puntos fundamentales que todo Técnico Deportivo debería fomentar cuidadosamente, en especial, durante las clases de niños y adolescentes:

1º. Confianza. Se desarrolla controlando el cuerpo. Como consecuencia mejora la conducta y las RELACIONES CON EL GRUPO .

2º. Curiosidad. La sensación de que el hecho de «descubrir» es algo positivo y placentero. Las katas son semilleros de SENSACIONES.

3º. Intencionalidad. El DESEO de lograr algo, sentirse competente y que sea eficaz. Cada clase se diseña para lograr un objetivo a corto plazo. La meta es a largo plazo.

4º. Autocontrol. La capacidad de modular y controlar las propias acciones. Produce sensación de control interno que es muy gratificante y conduce a la AUTOESTIMA.

5º. Relación. La capacidad de relacionarse con los demás no importando la edad ni el sexo. Desarrolla la EMPATÍA y sentirse comprendido por los demás. Esta capacidad se extrapola al mundo social e iguala emocionalmente a las personas de distinto sexo.

6º. Capacidad de comunicar. El deseo y la capacidad de intercambiar verbalmente ideas, sentimientos y conceptos con otros. Esta capacidad desarrolla la CONFIANZA en los demás lo cual produce sensaciones de grupo fuerte, unido y coherente.

7º. Cooperación. La capacidad de armonizar las propias necesidades con las de los demás en actividades de grupo. Desarrolla la capacidad de COMPRENSIÓN, ACEPTACIÓN Y PERDÓN cuando se trabaja en equipo. Es el caso de las katas y los bunkais.

Señores Técnicos, no seréis recordados por vuestra perfecta técnica actual, sino por las emociones que movilizasteis en vuestros alumnos. 
Aprender a aprender,…de ellos.