1. TODO ES COSA DEL TIEMPO QUE PASA y,…PASA.

“Solo se vive el presente, el pasado nunca vuelve y el futuro no existe en el presente”.

Cuando se produce un acontecimiento, y lo recuerdas en el presente, puedes sentirlo con melancolía o con alegría, pero lo haces siempre en el presente. Lo acontecido lo “revives” en la memoria, pero nunca en la realidad. Con la experiencia de los años, descubres que el miedo que producen los malos recuerdos te hacen actuar en situaciones del presente para que no se repitan o, si han sido gratos momentos, perpetuarlos en el futuro para que se repitan. Ahí estamos todos; entre la melancolía y la esperanza.

Y en ese oleaje de emociones intentamos navegar en la orilla del rebalaje, arriba…abajo y otra vez arriba. Mirar un rato la orilla del mar y comprenderéis de lo que hablo. Las olas de la orilla no pueden ir muy lejos tierra adentro y regresan siempre al mar, el ser humano hace lo mismo, sube y baja como una ola rompiente, pero él siempre vuelve al mismo sitio; a si mismo. Los años te ponen en tu sitio.

Si durante toda tu vida no has logrado entender que todo sucede, POR QUE TIENE QUE SER A SI, entonces vivirás en un estado de continua ansiedad debatiéndote entre la melancolía y la falsa esperanza de un futuro mejor. Me dirás, “pero hombre, ¿qué futuro mejor si ya soy un viejo?, la vejez es una mierda”. Es verdad, pero solo si la comparas con la juventud. Si le das una patada y la aceptas como venga, entonces vivirás la mejor de las experiencias; sacando de lo mucho o poco que te quede el mayor partido. Cuando te quejas de la edad que tienes sufrirás el doble; sufrirás por la queja y sufrirás por la edad. Esto se llama SABIDURIA. El viejo tiene la posibilidad de saber que, “todo tiene que ser así “. Es, la sabiduría de la experiencia. La queja crónica son surcos hacia la frustración.

No pierdas el tiempo en el recuerdo melancólico de las fotos de color sepia y vive el presente con la ilusión de vivirlo resolviendo lo inmediato, pero con decisión, con prestancia, con inmediatez, con alegría, con responsabilidad, con limitaciones…con sabiduría. El sabio se hace amigo del tiempo.

2. LAS COSAS NEGATIVAS FORMAN PARTE DE LA VIDA. PREVENCIÓN.

El dolor para un joven, es una tragedia y sin embargo lo buscan ávidamente con deportes letales y después se preguntan; “¿cómo me puede pasar esto a mi si solo tengo 30 años?”, “si vivo sin peligro, siento que no vivo”, “necesito emociones peligrosas para sentir que estoy vivo”. Les sobra mucho tiempo y no lo valoran. Eso decían muchos en los años –70, ya no están aquí o, si están, pero no se acuerdan ni quién fueron.

La gente moderna, se aburre, y para resolverlo inventan deportes en los que ponen en riesgo la vida; un fallo y, accidente con fractura, que va desde simple rotura de huesos a tetraplejias, o incluso la muerte. ¡Qué divertido!…¡las mamás están felices! Poner en riesgo la vida y la salud para divertirse, demuestra un grado de inconsciencia que entra dentro del campo de la patología.

La vida es, por definición, compleja y peligrosa , y el ser humano la hace complicada y más peligrosa todavía. No busques problemas y peligros innecesarios.

Todo lo que acarrea el paso por la vida es complejo y peligroso: trabajos, economía, desamores, decepciones, defunciones…Muchas son negativas, pero son imprescindibles en el día a día de cualquier persona. Forman parte de la vida, MODELAN A LA PERSONA. Sin depredadores los humanos se hubieran desarrollado como las vacas, todo el día rumiando, viviríamos en un mundo de continuo confort.

Estás cosas negativas, por medio de la ACEPTACIÓN se viven como un huracán tropical, tiene que suceder, son parte de la vida. Se aceptan, sí, pero pondré todos los medios para que cuando vuelvan a suceder esté lo más preparado posible. Para ello, la PREVENCIÓN inteligente es una buena medida.

3. VIVIR MUCHOS AÑOS TE ENSEÑA QUE EL SUFRIMIENTO NO VALE PARA NADA.

“La letra con sangre entra”

¡Vaya lema más absurdo! La humillación, la vergüenza, la deshonra, la ofensa, la iniquidad, no valen para nada. Del sufrimiento solo emergen las peores expresiones de la persona.

Cuando lees, como antiguamente se domaba a los elefantes, comprendes como la belleza y fuerza imponente de un animal tan inteligente se puede modelar a la voluntad del domador: Los domadores antiguos ataban la pata del elefante bebé al tronco de un árbol grande, apretaban el nudo hecho con alambre de tal manera que al mínimo movimiento se apretaba produciendo un dolor intenso en la pata del proboscídeo bebé. Este proceso duraba poco tiempo , con dos o tres veces, era suficiente. Esto actuaba en la memoria del animal –“si me muevo…dolor, si me quedo quieto…no dolor”–. Este procedimiento conseguía que, posteriormente con poner un simple lazo alrededor de la pata el animal, éste identificaba el lazo con el alambre y no se movía del sitio nunca más. Parece un buen método.

¿El sufrimiento y la tortura del animal están justificados para conseguir algo?

Posteriormente he visto en Tailandia, como con métodos suaves, basados en la imitación, los elefantes de una granja ¡pintaban cuadros con la trompa y un pincel!, pero no garabatos, no, si no que pintaban el perfil de elefantes cogiendo hojas de árboles, sobre un suelo verde y hasta ¡firmaban los cuadros!

No, el sufrimiento animal no vale para nada, el sufrimiento humano menos aún. Hay muchos métodos inteligentes más eficaces y menos dolorosos.

La enfermedad no vale para nada, solo para hacernos sufrir. Es una ENORME RESPONSABILIDAD de cada uno, MANTENER LA SALUD y alejar el sufrimiento tan lejos como podamos. Por eso en la entrada de nuestro DOJO luce esta frase:

“EL KARATE COMO VEHÍCULO PARA MANTENER LA SALUD” y no:

“El karate como vehículo de tortura PARA NO mantener la salud”

4. LA ESPERANZA SE RECUPERA CON IMAGINACIÓN.
Cuando nos hacemos mayores comienza a aparecer una sensación que te dice “ya está todo hecho”, “siempre se repiten las mismas historias”, “ya no hay nada que me alegre”…etc, etc. Como resultado la apatía, la seriedad, la sensación de pesadez progresan, entre otras muchas lindezas que se suman según pasan los años. ¿Esto es lo normal? Por desgracia, sí lo es, ¿se puede hacer algo para paliarlo? , (paliar quiere decir: “limitar, disminuir o combatir determinados fenómenos o situaciones”), sí se puede.

La herramienta se llama IMAGINACIÓN y el enemigo a vencer, no es la edad, es la perpetua PEREZA.

La imaginación no se pierde nunca, solo hace falta TENER INTERÉS POR ALGO. Los ejemplos los vemos a diario: los abuelos cambian de cara cuando ven a los nietos, e incluso ¡juegan con ellos!; un paciente mío acaba de publicar un libro a los 78 años de edad; los talleres de manualidades se llenan de artistas tardíos; conozco a un amigo que con 70 años e, ictus de regalo, se ha hecho un pintor ¡de matrícula de honor! (¡Te saludo con admiración Paco Madrid!).

El movimiento físico es fundamental en este proceso. El organismo entero se despierta con muy poco que lo agites, después, cuando te sientes mejor, siempre aparece algo que te guste, no importa lo que sea, iníciate por ese camino y verás como en poco tiempo la vida revive en ti y es admirada por los demás.

La edad, no será derrotada o paliada nunca, pero con la ayuda de la imaginación sí podemos hacer ambas cosas.

5. CONSERVA TU PERSONALIDAD Y TU DIGNIDAD.

Hay una escena, al final de la película “Salvar al soldado Ryan”, cuando Ryan, delante de la tumba de su teniente, le pregunta a su mujer “…¿he sido digno durante la vida?…”

Ésta pregunta nos la deberíamos hacer todos de vez en cuando,… mejor, en cada situación en la que nos involucramos; trato hacia otros, comiendo, andando, trabajando, hablando, planeando un viaje, acariciando un animal…en cualquier momento. EL SER HUMANO DEBE SER UN CONTINUO DE PERSONALIDAD Y DIGNIDAD.

Haz cualquier cosa siempre con tu personalidad, no copies a nadie, no te dejes llevar por una masa que hace por inercia lo que hacen los demás por inconsciencia. Otra cosa es durante los periodos de aprendizaje en los que, sí debes imitar “LO MEJOR DE LOS OTROS”, para después de aprendidos los modelos, expresar tu personalidad dignamente.

Es indignante ver en la actualidad como padres de niños (en los campos de juego) se agreden entre si e incluso agreden a los árbitros. Alguien dice que “esto está de moda” y …todos igual de verde, de amarillo,…de moda. Se va con los pantalones rotos y desgastados porque creen que los han desgastado trabajando….Se utiliza el idioma “inclusivo” y se formulan frases como …”la sra. X es la nueva carga política”…, se esta perdiendo la dignidad olvidando que con la palabra: “carga”, se da más importancia a la persona que lo dice que a la importancia del contenido que implica la palabra, “cargo”. No olvides nunca que; LO QUE DICES Y CÓMO LO DICES MARCA TU PERSONALIDAD Y TU DIGNIDAD. No pierdas tu personalidad ni tu dignidad por modas pasajeras.

6. AYUDAR A LOS DEMÁS. FORMATE.

Suena bien esa frase “ayudar a los demás”, pero; ¿te has formado para poder ayudar añadiendo algo de valor?

La buena voluntad es un sentimiento noble que nos engrandece, pero ese “buenísimo” ¿es productivo? He constatado, durante mi ya larga vida, como personas que han actuado de “buena voluntad” sin preparación, han acabado; perdiendo su patrimonio, la confianza en los demás, la generosidad, los amigos, las relaciones, la ilusión, el dinero y al final, hasta la salud.

“Por la piedad entra la peste”. Este es un refrán que se inició durante la peste que asoló Europa en el siglo XIV –la gente que cuidaba con amor a los enfermos acababan contrayendo la enfermedad y morían horriblemente–.

Sí, es noble y grande ayudar a los demás, pero con formación y precaución. Esto es válido en cualquier situación: social, trabajo, enseñanza, deportes, consejos, etc.
Todo el mundo habla y aconseja; sobre todo y de todo. En las tertulias televisivas y radiofónicas los “sabios” hablan desde; los problemas agrícolas, a los financieros; desde el sexo, a las inundaciones; pasando por las guerras africanas y lo adeudado a Andalucía por culpa de la presidencia americana, de los romanos o, de los Reyes Católicos…

Es verdad aquel dicho, “si en el mundo la gente hablara de lo que sabe en profundidad, se haría un profundo silencio en todo el planeta”. El origen de esta inmensa verborrea es una mezcla entre la “buena voluntad” y la FALTA DE HUMILDAD PARA DECIR… –hasta aquí sé, hasta aquí puedo hablar–.

Antes de hablar o hacer algo HAY QUE FORMARSE. Cuidado con los “profesores, expertos o maestrillos” que corrigen técnicas y tácticas sin tener los conocimientos suficientes. Lo más próximo a la verdad; es la verdad contrastada y eso se llama METODO CIENTIFICO. Lo demás es libre albedrio o saber campestre. Estamos hartos de oír tantas opiniones gratuitas, que la edad te hace seleccionar, por eso los viejos somos silenciosos: seleccionamos. Ya hemos visto y oído muchas tonterías.

7. RECIPROCIDAD CON LOS QUE TE QUIEREN.

“Corazón que no ve, corazón que no siente”

Querer a alguien esta fundamentado en la reciprocidad: yo te doy, tu me das; yo te ayudo, tu me ayudas; yo te escucho, tu me escuchas…
¿Te imaginas un mundo donde tu das y no recibes ni las gracias; tu ayudas y cuando te hace falta, “si te he visto no me acuerdo”; tu escuchas toda la vida y te dicen “¡que pesado eres, no paras de hablar”…y te cortan a los cinco segundos de hablar?…

Ejemplo de reciprocidad:
Raúl Cabral me refiere en su página de F.Book en una frase que parece que es muy mía: “Hasta los 40 la salud te la regalan,…” Esto me pone contento, y después leo que ha bajado una información que dice: «En las pasadas navidades solo un 16% de los ancianos que viven en residencias fueron recogidos para pasar algún día con sus familias.” (Antena 3).
Comentario de Raúl: Y luego hay gente que aún dice tener hijos para no estar solos en su vejez…”

Aquí podéis ver un ejemplo de reciprocidad: él me da una atención (me menciona en su página) y yo le doy las gracias refiriéndole en mi modesto artículo. Reciprocidad. Es decir, estoy diciendo: “gracias Raúl, aprecio tu comentario”. Esto es reciprocidad, aunque no le veo desde hace muchos años.

Dar las gracias es muy importante para el propio crecimiento personal. LA GRANDEZA DEL QUE DA, ES DAR. LA GRANDEZA DEL QUE RECIBE ES, DAR LAS GRACIAS. Da siempre las gracias, y si no te las dan, constatarás que la condición humana es ruin, tu crecerás, el otro se inflará y, no con el sentido de salud sino con el de podredumbre.

8. DAR Y AYUDAR ES CLAVE PARA NO ENVEJECER.

¿Qué es lo que hay que dar y en qué hay que ayudar?
¿Hay que dar dinero? ¿Cuánto?
¿Hay que dar tiempo a los demás? ¿Cuánto?
¿Hay que dar amor? ¿Cuánto?
¿Hay que dar conversación? ¿Cuánta?
¿Cuál es la medida?

La medida de cuánto das solo la puede dar tu CONCIENCA.

Esta es una cuestión en donde se mezcla; la ética, la moral, la religión, las costumbres aprendidas en la infancia, hasta la herencia genética. Es un asunto donde siempre aparece una porción del egoísmo de cada uno.
Unos dan; para lavar la conciencia; otros, dan lo que les sobra; otros, para que los vecinos vean lo bueno que soy; otros, no pasan de la limosna; otros, con una propina cumplen con su concepto de mini generosidad; otros, para que les rebajen impuestos…las formulas son tantas como humanos hay en el mundo. Si tienes solo un trozo de pan, es fácil partirlo en dos y dar la otra mitad, pero si tienes un millón de euros, ¿darías la mitad? No es fácil. EL QUE DA Y AYUDA ES LA CONCIENCIA. Para eso tenemos la conciencia, y esta es, individual e intransferible. Tu das lo que quieras y la conciencia te observa…

Si te roban, te mienten o te hacen daño; tu no robes, no mientas y no hagas daño, el problema es del otro porque tu conciencia esta limpia. Ten compasión, pena y ayuda, pero nunca olvides que; UN ESCORPIÓN ES BELLÍSIMO…NO DUERMAS CON ÉL. De esta manera vivirás muchos y generosos años.

9. SE HUMILDE Y PIDE AYUDA EN LOS MOMENTOS DIFICILES

Cuando eres un niño es fácil pedir ayuda, el ego no se ha desarrollado; cuando eres un adolescente, pedirás ayuda con más dificultad, el ego te hace sentir vergüenza; cuando eres adulto, te esconderás para pedir ayuda, pues te molestará mostrar tus debilidades; cuando rondas la vejez, harás todo lo posible para que te vean lo menos posible, estás confuso ; cuando eres senil; ya no hay ni ego, ni vergüenza, ni lugar donde esconderse, ni confusión y pedirás ayuda, al médico. Este es el camino, con mayor o menor medida, de todos.

Hasta hace muy poco tiempo, un abuelo era alguien importante, en la actualidad la tecnología digital y todo tipo de cachivaches brillantes, resbaladizos y con ruiditos bonitos, los han sustituido. Los jóvenes, (los considero como tales hasta los 65 años) llevan pegados en la mano, con “superglu”, un superordenador con ¡toda la información universal en un clic! ¡Qué les va a contar que sea nuevo el abuelo! Con ese aparatito 2.0 se hacen auto fotos –les llaman “selfies”– y mandan mensajes, o sea –“whatsapp”– para describir con prontitud analfabeta; dónde están, dónde estás y a dónde van, pero nunca hablan de cosas que hagan pensar durante más de 10 segundos.

Debe ser agotador pensar solo en si mismos; ¿qué me pongo, qué aspecto tengo, qué hacer para rellenar el tiempo?… ¡ Uff !, menos mal que ya soy viejo.

Como karateka–do hay que ser humildes. Un ejemplo: cuando durante una clase hay que demostrar una técnica que implique agilidad, por ejemplo; el salto de la Unsu, como uno ya no sube ni medio metro y la escalera del ego quedó lejos, se llama al sempai joven y se le dice, “Kike Fernandez, muéstranos tu salto Unsu”, el tío salta un metro con las rodillas agrupadas y tu dices, “hacerlo así, …así, que yo no puedo! Humildad forzosa.

La única ventaja de la vejez es que se tienen muchas citas…con el médico.

10. LA VIDA TIENE MOMENTOS MALOS, PERO AL FINAL MERECE LA PENA VIVIRLA.

¿Qué hay más, momentos buenos o momentos malos durante la vida?

He conocido mucha gente que le han sucedido situaciones horrorosas; accidentes, enfermedades, ruinas económicas, desahucios, amputaciones, guerras, muertes,…cosas que no le deseas a nadie. Cuando un tiempo después preguntas a esas personas si ha merecido la pena vivir esas situaciones, todas si excepción han dicho que sí. Pero, lo increíblemente grande es que, todas dicen que desde ocurrido el desastre son MEJORES PERSONAS.

Y, es que el ser humano tiene la necesidad de ser feliz. Siempre, ahora.

Los momentos malos no se olvidan, pero sí se pueden perdonar. El PERDÓN implica cortar un hilo invisible que te une a la circunstancia que te ha provocado el dolor, cuando perdonas, cortas ese hilo y quedas liberado, pero no,…olvides nunca…para no repetir. Lo que pase con la circunstancia o persona que ha provocado tu mal momento, es cosa suya, no es tu responsabilidad. De esta manera se asciende en el mundo de la consciencia y acabas por descubrir, que la vida sí merece la pena ser vivida. Siempre, ahora. Después no, hace demasiado frio.