No quiero quedarme en la simple descripción técnica del kata SOCHIN, así es que profundicemos un poco más en la historia y la fantasía artística japonesa.

Si viajas a NARA y paras para visitar el templo TODAIJI, encontrarás el mayor templo budista del mundo construido de madera y con 600 años de antigüedad. Es la estructura en madera más grande del mundo. La entrada de este impresionante gigante está custodiada por dos guardianes “terroríficos”, uno de ellos recuerda al instante la portada del libro de Funakoshi “KARATE-DO KYOHAN”. Se trata del dios FUDO. Y, ¿en qué posición se encuentra?, muso kamae. Y, ¿en qué posición fundamental?, fudo dachi. FUDO es un dios guardián asociado a sectas budistas esotéricas, que buscan la iluminación a través de prácticas místicas y rezos. La figura del FUDO MYO se identifica como una manifestación activa del BUDA de sabiduría suprema, que combate sin descanso al demonio y es un destructor de la ignorancia.

Si un día tienes la curiosidad de realizar el kata SOCHIN de cuarenta movimientos en la arena lisa de una playa no pisoteada y encuentras la posibilidad de observar el dibujo resultante, producirás una figura parecida a la representada a la derecha (mamoru). Que es un carácter japonés para definir el concepto de “protección”. Observa el increíble parecido con la figura que delimita el enbusen del kata.

Una vez observadas estás comparaciones tan fascinantes uno se pregunta, ¿es SOCHIN una antigua palabra para definir “protección” en Okinawa? La idea es interesante, especialmente por las sensaciones que produce la realización de este kata, es decir “la personalidad del kata coincide con el carácter Mamoru que significa protección.”

El kata SOCHIN es grandioso precisamente por su simplicidad. Precisa una potente realización con un ritmo duro. El 2º movimiento (Fudo dachi – migi chudan tate shuto uke), induce en el practicante una sensación poderosa de protección y aviso, como si estuvieras protegiendo a alguien indefenso que está situado por detrás.

SO, se interpreta como “robusto, hombría, paz antigua, enérgico, vigorosa, imponente. CHIN significa “supresión, vencido por la fuerza ó pacificar.” Posiblemente la mejor traducción sería – CALMA ENERGÉTICA.

En su libro “Karate Kata Zenshu”, Kanazawa describe un insípido artículo sobre este kata en cuestión. Lo llama SOCHIN debido al uso continuado de la posición fundamental, sin embargo la posición de llama FUDO DACHI. “SOCHIN” es un mote okinawense para la posición fundamental si se decide bautizar un kata por el uso continuado de una posición fundamental, como se describe en el libro, el kata debería llamarse FUDO y no alrevés.

SOCHIN está emparentado con el kata SEIUNCHIN, un NAHA-TE KATA (Goju Ryu), que significa “la batalla de la nube azul.” Yoshitaka (Gigo), hijo de Funakoshi, probablemente copió este kata del original de Shito Ryu. Gigo Funakoshi entrenó con el Maestro Mabuni y adaptó para SHOTOKAN sistemas de entrenamiento y katas nuevos, entre ellos Nijushiho, Unsu y Sochin.

Funakoshi trató durante años de mantener el nombre japonés del kata en cuestión; HAKKO. Pero sus alumnos persistieron en llamarlo por su nombre original okinawense SOCHIN. Mientras que la escuela Shito Ryu mantuvo con éxito los nombres okinawenses. En Shotokan se “japonizaron” los nombres de numerosos katas (Pinan por Heian), excepto la SOCHIN y otras. No se ha podido demostrar por que unos katas han adoptado la terminología japonesa y otros los okinawenses, posiblemente fue por antiguos resentimientos sociopolíticos entre Japón y Okinawa.

La palabra HAKKO se deriva de HACHI (ocho) y KO (rudo, salvaje, violento, tormentoso, ruinoso). Una buena adaptación sería la traducción “Ocho Tormentas”.

En el arte japonés las irregularidades no se aplauden, por este motivo en el troquelado de los bonsáis se evita cualquier ángulo que no tenga 90º ó 45º. La realización de este kata respeta esta estética. El torso a 90º con respecto al suelo, el brazo izquierdo a 90º con la vertical y el brazo derecho a 45º con respecto al izquierdo y paralelo al muslo derecho, el eje de la pierna atrasada, también tiene 45º; son reglas de la estética espacial japonesa que son evidentes en la 2ª posición de este kata.

Elegí este kata para la realización de mi examen de 5º DAN por la F.E.K., por la identificación de mi personalidad con ella. Este kata produce sensaciones de potencia, seguridad en ti mismo, sensaciones de aviso y protección de “algo” que está latente dentro de ti. Los movimientos no son acrobáticos ni las técnicas son complejas lo cual facilita la expresividad del alma Quijotesca que todo karateka lleva dentro de si. Los katas no son meras coreografías gimnásticas para entrenar el cuerpo, sino vehículos que nos permiten llegar a sentir emociones elevadas donde se encuentra nuestro auténtico ser. La práctica de este kata nos permite dar un paso más desde el mundo físico (exotérico) y penetrar al mundo de las emociones internas elevadas (esotéricas).

Gustavo A. Reque Cereijo