1. Veinte Preceptos del Karate-Dô. (Niju kun)

Gustavo A. Reque 8º Dan RFEK

 

El Maestro Funakoshi Gichin (1867-1957) es conocido como “Padre del Karate-Do Moderno”. Creó una doctrina denominada KARATE-DO. Compuso los Veinte Preceptos del Karate-Do en el año 1930.

 

El Maestro Funakoshi Gichin, llamaba personas vanas a quiénes se enorgullecían de las demostraciones físicas de fuerza bruta, como romper tablas o ladrillos, o de los que usaban sus capacidades para destruir el cuerpo humano. Declaró que,

“los practicantes que usaban el noble Karate para dañar a otros, no conocían nada del KARATE-DO”. Comparándolos con los que juegan alrededor de las hojas de un gran árbol sin la más mínima percepción del tronco principal.

 

  1. El Karate empieza y acaba con cortesía. (Rei).
  2. No hay primer ataque en Karate.
  3. El Karate apoya la justicia.
  4. Primero compréndase a si mismo, después a los demás.
  5. Dominar la mente es más importante que dominar la técnica.
  6. La mente necesita ser liberada.
  7. Los problemas nacen de la negligencia.
  8. No pienses que el Karate está solo en el Dojô.
  9. El entrenamiento del karate requiere toda la vida.
  10. Transforme todo en karate; ahí reside la excelencia.
  11. El Karate auténtico es como el agua caliente; se enfría si no se mantiene.
  12. No tenga la idea de vencer, aún cuando la idea de no perder es necesaria.
  13. Adáptese (transfórmese) al oponente.
  14. El resultado de la lucha depende de la maniobra.
  15. Imagine que sus brazos y piernas son como sables.
  16. Cuando usted abandona el resguardo del hogar, hay un millón de enemigos.
  17. Las posiciones fundamentales, son para los principiantes, después vienen las posturas naturales.
  18. Haga el kata correctamente, la lucha real es una cuestión diferente.
  19. No se olvide del control dinámico de la potencia, la velocidad y la elasticidad.
  20. Sea siempre bueno en la aplicación de lo que ha aprendido en el Karate-Do.

 

 

Niju kun es un término procedente de las artes marciales de Okinawa que se traduce literalmente por “veinte reglas”. Fue creado por el Maestro Funakoshi a finales del siglo XIX.

Niju kun hace referencia a veinte principios (o preceptos) por los cuales el estudiante de karate-do es iniciado a vivir, practicar y enseñar a los demás.

 

Funakoshi se entrenó sobre todo en el estilo Shuri-te (Shorin-ryu) desde una temprana edad. Finalmente desarrolló su propio estilo, el Shotokan Karate-Do. Utilizando sus conocimientos de confucionismo y Zen empezó a enseñar su arte marcial, la parte física, técnica y táctica (Jutsu), a través de la filosofía confucioniana y Zen, como un medio para lograr una educación basada en principios éticos y morales cuyo fin era formar alumnos ricos en virtudes.

Al tener éxito con esta forma físico-espiritual de enseñar a un grupo selecto de estudiantes okinawenses, viajó hacia Japón para expandir su arte y creo el Niju Kun basándose en su profunda convicción de que el confucionismo y el Zen podían ayudar a los karatekas en su entrenamiento.

 

Posteriormente, creo un resumen de los 20 preceptos que se denominaron DOJO KUN, que son los más practicados por los estudiantes de las escuelas Shotokan y Goju-Ryu.

 

El Dojo Kun está formado por cinco normas que fueron consideradas por el Maestro Funakoshi como fundamentales. Estas normas están basadas en la filosofía confucioniana que da una gran importancia a los ritos y etiqueta. Estos cinco preceptos son de valor universal y es una forma de conservar estas virtudes míticas donde el respeto y el agradecimiento están muy presentes.

 

El confucionismo predica la jerarquía y el poder que emana de la cortesía. Cuando se practica karate-do lo primero que descubres es que la perfección con la que deben realizarse los movimientos requieren de una precisión y una autodisciplina excelente que persiguen constantemente el dominio de uno mismo y el respeto al oponente.

 

El pensamiento del Maestro Funakoshi, se centraba en los ritos considerando que la sociedad, el Estado, la familia, la escuela y el dojo funcionarían correctamente ya que las acciones, emociones y pensamientos deben tener orden y jerarquía justa.

 

El Niju Kun  fue documentado alrededor del 1890 (cuando Funakoshi tenía 23 años) y fue publicado por primera vez en 1938 (cuando tenía 48 años) en el libro “Los veinte principios del Karate-do”.